Para diseñar un enmarcado perfecto, conviene seleccionar
el paspartú considerando tres de los criterios más
usados habitualmente:
1. El sujeto, basándose únicamente en los
méritos del motivo, sus colores y texturas.
2. El fondo, coordinando el motivo con el entorno donde
debe ubicarse.
3. Las preferencias personales y los colores favoritos.
La percepción del color, el balance de luz y la textura,
son tan personales, que cuando se decida el ancho
del paspartú, la única regla válida es
que le guste al enmarcador.
Sugerencias para el paspartú :
1. No hay que temer los grandes paspartús. Pueden
crear espacios visuales agradables entre el sujeto y el marco.
2. Pequeños o estrechos, tienden a distraer el
ojo con demasiados dibujos lineales alrededor del sujeto.